“EL ZACATÓN”
Hace muchos, pero muchos años en un lugar muy lejano
rodeado de latas y majestuosas montañas llenas de vegetación como el zacatillo,
se encuentra el hermoso pueblo de Mazahuacan. En este lugar se ubicaba una
pequeña vivienda elaborada a base de adobe y teja. En aquella casita vivía una
pequeña familia, conformada por la señora
Jacinta y el señor José. Jacinta
era una señora alta con su cabello largo, trenzado, mientras que José era alto,
delgado y con piel morena.
Cierto día, José le dijo a su señora- Jacinta es hora
de ir por el zacatón, prepara un chiquigüite de tortillas, una cazuela con
comida y vamos -, en ese momento José se hecho el gabán a la espalda, tomo su
ayate y su cuña para ir por el zacatón. Mientras iban caminando, se dieron cuenta que el camino era largo pero
la compañía permitía apreciar la dulzura del hielo que congelaba hasta la
tristeza.
Jacinta saco un panecillo de su morral que guardaba
para la merienda y le ofreció un pedazo a su esposo, –toma José, para que
tengas muchas fuerzas- él, con un gesto somnoliento, niega con la cabeza y le
dice: -el hombre mazahua no se alimenta hasta que no se lo merece.
Mientras más avanzaban, la montaña ocultaba un paisaje
de árboles como el ocote, encino y el oyamel. De pronto José le dijo a su
señora –mira Jacinta, ahí abajo es donde vengo a recolectar el zacatón para
llevarlo al taller-. Ambos bajaron a la ladera con cuidado tratando de no
encontrarse con víboras, lagartijas y escorpiones.
Al llegar, José sacó una cuña que llevaba a cuestas en
la espalda y la enterró a la orilla del zacatón. Era una mata abundante,
entonces José comenzó a escarbar. Entonces le dijo a Jacinta – mira se necesita
de una buena cuña para hacer este trabajo. Jacinta lo miró y José le dijo
–primero escoges una planta que está abundante y que muestre las raíces, si las
raíces no se quebrantan entonces es una buena mata para sacar el zacatón,
además debes saber que el zacatón no se obtiene de la planta sino de la raíz,
lo de arriba no nos sirve-
Después de extraer
las raíces de cinco plantas, doña Jacinta sacó su cazuela de comida y su
chiquigüite de tortillas. Los dos estaban cansados, pero felices. Después el
zacatón lo echaron al ayate y regresaron a casa; desde ese día Jacinta comprendió
que era muy importante el trabajo que realizaba su esposo y que era muy
laborioso pero aun así a él le gustaba realizarlo.
Tiempo después
fallecieron pero les quedó el grato recuerdo de aquellas ocasiones en las que
compartían los trabajos juntos.
Cambiar el final… después de que José termino de trabajar Jacinta le dijo que si quería cambiar de
trabajo, pues además de todo lo que había visto trabajar se percató de que no
era tan difícil y que podían cambiar de papeles, José acepto y al día siguiente
el quien se levanto a hacer la comida fue el y o su mujer, sin en cambio
Jacinta se levanto y espero a que su marido le hiciera el desayuno y después le
preparara las cosas para así salir a trabajar,
José trato de apurase lo más rápido posible, pero no logro terminar a tiempo.
Cuando llego en
donde trabajaba, decidió dormir, cuando
llego la noche despertó y sin darse cuenta caminó por la dirección contraria,
se perdió y jamás se volvió a saber de ella. Mientras José la esperaba sentado
fuera de su casa, pasaron los días y José prefirió ir a buscarla pero nadie le
dio razones de ella, todo parecía que se había perdido.
El final es interesante, se liga prefectamente con el cotexto, bien gaby, tu calificacion es 8 :)
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