sábado, 18 de mayo de 2013

Actividad 19 leer un cuento y cambiar el final


“EL ZACATÓN”
Hace muchos, pero muchos años en un lugar muy lejano rodeado de latas y majestuosas montañas llenas de vegetación como el zacatillo, se encuentra el hermoso pueblo de Mazahuacan. En este lugar se ubicaba una pequeña vivienda elaborada a base de adobe y teja. En aquella casita vivía una pequeña familia, conformada por la señora  Jacinta y el señor José.  Jacinta era una señora alta con su cabello largo, trenzado, mientras que José era alto, delgado y con piel morena.
Cierto día, José le dijo a su señora- Jacinta es hora de ir por el zacatón, prepara un chiquigüite de tortillas, una cazuela con comida y vamos -, en ese momento José se hecho el gabán a la espalda, tomo su ayate y su cuña para ir por el zacatón. Mientras iban caminando,  se dieron cuenta que el camino era largo pero la compañía permitía apreciar la dulzura del hielo que congelaba hasta la tristeza.
Jacinta saco un panecillo de su morral que guardaba para la merienda y le ofreció un pedazo a su esposo, –toma José, para que tengas muchas fuerzas- él, con un gesto somnoliento, niega con la cabeza y le dice: -el hombre mazahua no se alimenta hasta que no se lo merece.
Mientras más avanzaban, la montaña ocultaba un paisaje de árboles como el ocote, encino y el oyamel. De pronto José le dijo a su señora –mira Jacinta, ahí abajo es donde vengo a recolectar el zacatón para llevarlo al taller-. Ambos bajaron a la ladera con cuidado tratando de no encontrarse con víboras, lagartijas y escorpiones.
Al llegar, José sacó una cuña que llevaba a cuestas en la espalda y la enterró a la orilla del zacatón. Era una mata abundante, entonces José comenzó a escarbar. Entonces le dijo a Jacinta – mira se necesita de una buena cuña para hacer este trabajo. Jacinta lo miró y José le dijo –primero escoges una planta que está abundante y que muestre las raíces, si las raíces no se quebrantan entonces es una buena mata para sacar el zacatón, además debes saber que el zacatón no se obtiene de la planta sino de la raíz, lo de arriba no nos sirve-
Después de extraer las raíces de cinco plantas, doña Jacinta sacó su cazuela de comida y su chiquigüite de tortillas. Los dos estaban cansados, pero felices. Después el zacatón lo echaron al ayate y regresaron a casa; desde ese día Jacinta comprendió que era muy importante el trabajo que realizaba su esposo y que era muy laborioso pero aun así a él le gustaba realizarlo.
Tiempo después fallecieron pero les quedó el grato recuerdo de aquellas ocasiones en las que compartían los trabajos juntos.
Cambiar el final…  después de que José termino de trabajar  Jacinta le dijo que si quería cambiar de trabajo, pues además de todo lo que había visto trabajar se percató de que no era tan difícil y que podían cambiar de papeles, José acepto y al día siguiente el quien se levanto a hacer la comida fue el y o su mujer, sin en cambio Jacinta se levanto y espero a que su marido le hiciera el desayuno y después le preparara las cosas para así salir a  trabajar, José trato de apurase lo más rápido posible, pero no logro terminar a tiempo.
Cuando llego en donde  trabajaba, decidió dormir, cuando llego la noche despertó y sin darse cuenta caminó por la dirección contraria, se perdió y jamás se volvió a saber de ella. Mientras José la esperaba sentado fuera de su casa, pasaron los días y José prefirió ir a buscarla pero nadie le dio razones de ella, todo parecía que se había perdido.

1 comentario:

  1. El final es interesante, se liga prefectamente con el cotexto, bien gaby, tu calificacion es 8 :)

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