1.
La
luna tiene una enfermedad, es
inexplicable, no quiere ir al médico, tiene miedo de que le digan que esta a
punto de morir, le tiene pánico ir a un hospital, es difícil comprenderla.
2.
Un
hombre viaja mucho a la playa, ha estado nadando por muchos años y se ha
convertido en pez.
3.
Una
mujer tiende a reírse a carcajadas cuando alguien recuerda su nombre.
4.
Una
niña tiende a llorar todas las noches, pues piensa que el mundo se termina al
ver las estrellas fugaces caer del cielo.
5.
Una
pequeña niña tiene un don “Que al pensar ideas locas se vuelvan realidad” y no
sabe que hacer.
EL GRAN DESCONCIERTO DE LA LUNA
La luna tiene una
enfermedad, es inexplicable, no quiere ir al médico, tiene miedo de que le
digan que esta a punto de morir, le tiene pánico ir a un hospital, es difícil
comprenderla, pues esta un poco enferma de los ojos, en las noches tiende a ver
muchas lucecitas, no entiende qué es, además de eso se marea demasiado por
tantas vueltas que da le ha hecho dar la
Tierra, la Luna nunca se separa de la
Tierra, la ha acompañado por muchos, muchos años. Ha estado con la Tierra hasta
en los peores momentos, pero ahora la Luna necesita de la Tierra, poco a poco
siente que la vista se le va de los ojos, tiene mucho miedo. Un buen día la Luna le cuenta lo que le pasa
a su vecina.
Luna: Tengo tanto miedo, por las noches veo muchas lucecitas
en el cielo y no sé que son, parecen no moverse, siempre están en el mismo
lugar, solo algunas veces parecen caer, pero me gusta mucho cuando
hacen una trayectoria tan bonita que es difícil de explicar.
Marte: (su vecina) No te preocupes, yo conozco a un médico
muy, pero muy bueno, él es oftalmólogo y no dudo en que te dirá que tiene y te
curará.
Luna: pero dime ¿dónde lo encuentro?.
Marte: es muy difícil encontrarlo, pues viaja por todo el
universo, es muy solicitado por algunos planetas y por algunos satélites.
Luna. Pero me supongo que has de tener su número telefónico.
Marte: claro que si, pero aquí a que entre la llamada ya
habrán pasado muchos años Luz. Bueno luego te lo doy, tengo que dar algunas
vueltas sobre mi trayectoria.
Entonces la Luna se quedó esperando a que Marte le diera el
número telefónico de aquel doctor, pero tardaron muchos años en que nuevamente
se encontrarían.
Mientras tanto la Luna se pudo a estudiar a los habitantes del
universo, dando se cuenta que no estaba sola y que aquellas lucecitas que veía
por las noches tan solo eran estrellas que estaban a muchos años luz y que eran
inofensivas.
El texto es muy interesante, se nota que existió interés al escribir el relato, la ortografía es aceptable y al leerlo se genera un interés por seguir leyendo.
ResponderEliminar