Era la última hormiga
de la caravana y no pudo seguir la ruta
de sus compañeras. Un terrón de azúcar resbalado de lo alto, quebrándose en
varios terroncitos. Uno de estos le interceptaba el paso, no había ningún lado por donde
pasar, la pequeña hormiga se sentía acorralada, de un momento a otro se quedo
sola, solamente se escuchaba el eco de los pasos de todas las hormigas, no
sabia que hacer, entonces se sentó esperando a que alguien se diera cuenta y
regresará a buscarla, pero esperar le causaba hambre, así que decidió comer un
poco de azúcar, no le encontraba sabor, pues estaba más preocupado por salir de
ese lugar que por el hambre que tenia.
La hormiga se sentía
triste al paso de 30 hora, pues es que las horas de los insectos son más
largos, pareciese que cada minuto fuera
un hora. A los pocos segundos se percato que el hormiguero se estaba llenando
de agua, se preocupo más tratar de salir, pero en unos segundos el agua subió
unos 20 centímetros, lo único que pudo hacer fue subirse al terrón de azúcar
más grande que aun quedaba. De esta forma el mismo caudal del agua lo llevo a la salida del hormiguero y logró
salir sano sin ningún daño, se incorporó a la caravana y siguió su camino, al
llegara su casa le contó a su mamá lo que había pasado, pero esta no le creyó.
MUY BIEN TU TEXTO COMPAÑEROA PERO LOS TACITOS Q APLICAS ESTAN ALGO CONFUSOS PERO TU TEXTO SUPER EEE TU CALIFICACION ES DE 7.4
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